martes, noviembre 20, 2007

La llamada


Estaba leyendo Dormir al Sol, y llamaste. No diré que alteraste mi paz, porque hace mucho que no la tengo.
Aprecio que hayas llamado, siempre es grato escuchar tu voz, sentir tu sonrisa del otro lado de la ciudad, tan lejana ahora. Si bien solo fueron un par de minutos de conversacion, son satisfactorios ya que no hablamos casi nada en nuestras vidas.
Yo aun no me atrevo a llamarte, no soportaria que me digas que estas en una discoteca o en el cine con un amigo. Recuerdo aun esa llamada a medianoche que termino con lo poco que quedaba. Tengo miedo que una llamada me haga daño, no necesito mas desilusiones, sobre todo si vienen de ti, ya que aun eres parte de mi. Esperare entonces a que te animes a llamarme, aunque sea por compromiso, que se me hace que ya soy parte del olvido mientras que tu sigues siendo un recuerdo que me atormenta día y noche.
Ojala el tiempo lo cure todo, ojala todo esto pase, no quiero vivir así, no se si quiero vivir, no quiero morir tampoco, solo quiero tener paz, quiero dejar esta necesidad por el licor, quiero ser un muchacho bueno, trabajador, que ama a su familia y que ama a la vida, con un perrito, con anhelos y esperanzas, con amor, quiero caminar por las calles sin ser un loquito, sin parodiar estar viviendo, sin jugar a ser humano.
Algún día todo pasara.