Sudando tristeza

Negra, que calor. Tesumare hoy he llegado a mi jato sólo a dormir, zancudos hijos de la zamputa. Dormí hasta la hora de almuerzo y la tía Vicky preguntándole a la señora Celia "donde están mis hijos?" Ahora comprendo a Clímaco en eso de agarrar a martillazos a algunos.
Hoy debo haber pensado en tí unas diez veces, me parece que soñe contigo en la mañana. Que bien que llamaste, necesitaba sentirte a mi lado. No ando tan triste ya, más me abruma la idea de estar sin tí uno o dos meses. Mierda y mi santo? Si no llegas me iré a San Blas a descorchar vinos solo.
Parece increíble que nada tenga sentido ahora. Quisiera dormir un mes y despertarme con tu rostro mirándome con una sonrisa y retozar y retozar como marmotas que es lo que mejor sabíamos hacer.
Recuerdo cuando te quedabas dormida en mi cama y te despertabas babeándo la cubrecamas, me mirabas perdidamente, te acomodabas el pelo diciendo "cinco minutos ya bebé?" Te tirabas dos horas pero con tal que estés feliz, a la mierda.
No te cambiaría por nadie negra, lo sabes, te dedico este sabinazo:
Te quiero más que a mi ojos,
te quiero mas que a mi vida,
más que al aire que respiro
y más que a la mare mía.
Que se me paren los pulsos
si te dejo de querer
que las campanas me doblen, si te falto alguna veeeeEEEEzzzzZZ!







0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home