Día de playa sin playa

Hola negra, sigues ahí? Bueno, no sin antes decirte que te extraño y que me muero de ganas de besarte la jeta y jugar con tus humitas, te cuento que el día playero en el condominio de Edu tuvo bastante trago, gente predispuesta y música a volúmen escaso.
No hubo almuerzo, me comí un enrollado al ver que no había intenciones de convite. La plata también anduvo escasa, que bola de tacaños y misios estos cabrones. Yo llevé 20 lucas y se fueron como vinieron.
La misma chola. Hueveo, bromas misias, tragos van tragos vienen, música y al final la borrachera eufórica emanando humalas y peruanos en Irak. No había cena así que freímos papas con huevos que al final ni comimos. Casi le saco la reputa a Edu que se quiso pasar de listo.
No llegamos a ir a la playa, apenas tocamos el sol junto a la piscina.
Me pasé hablando de tí, ellos interesados porque estuvieron allá, me tranquilizaron que todo estaría mejor, que te gustará.
Lamento no haber estado anoche para contestar tu llamada pero decidimos quedarnos por falta de combis para borrachos.
Los zancudos hicieron un banquete navideño con nosotros. Nos chuparon tanto los hijos de puta que para las 3AM estabamos sobrios.
Nos queríamos largar a las 2AM, era insoportable pero no había otra. Gustavo se tapó hasta el cuello y le picaron la cara que lo dejaron como pelota de basket. A Juliana igual, a mí no porque ya tu sabes con el oído de tísico que tengo nadie se me acerca.
Te amo turri, te invoco al relajo, a la procrastinación, a la irresponsabilidad, al amor. Ven a verme cora cora, te invito un macartur con salsita de aceitunas.
Bueno, me voy, esperaré tu llamada churra, ojalá me digas que estás en el jorge Chávez.







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