martes, mayo 30, 2006

A mi negra...


Días grises han llegado cora cora, no hay risas ni sonrisas, mas bien llegaron lamentos y tiempo perdido. Temo claudicar en mis ganas de dejar el vicio, tengo miedo de decepcionarte una vez más, pero qué mierda hago, parce ue no tengo ni voz ni voto en este cerebro que ahora me controla, ya no gobierno más en mi vida...
Me gusta dibujar, tuve que encontrar algo productivo en que ocuparme cuando te fuiste al exterior. Veo mis dibujos a diario, no son la gran cosa, mi autoestima me dice, cada vez que los veo que cada día son mas feos, no sé si tengo los ojos correctos para ver la realidad como es.
Hoy mi vieja y mi abuela se enfermaron, bueno desde ayer ambas están en cama todo el día, mi viejita está hasta el pincho con su columna, su cintura le duele y teme operarse por quedar en silla de ruedas permanentemente, con tristeza en la oscuridad le digo a Dios que no es justo, que ella tiene mucha vida aún por vivir, la pobre vieja carajo.
La abuela Elena estuvo vomitando y diarreando casi todo el día de hoy, mi viejo nos llevó a verla, pensábamos que se iba la pobre y recordé todo lo que habíamos vivido con la anciana, me puse sensible, muy triste, mi viejo ya ni pronunciaba palabra, creo que la muerte de la abuela será mas dolorosa para él que la muerte del abuelo Rosalino. Ojalá no se le caiga un edificio encima a mi viejo, no se lo merece el cabrón.
Yo no te veo desde el domingo cuando viniste a ver los partidos del campeonato, el Maga metió un golazo y me dijiste que te jodía que gritara como perro mal violado. Cuando San Martín nos volteó el partido me dijiste con mucha rabia y suavemente "Lo siento bebé"
Te amo azuquitar, que bien que sigas luchando en el gimnasio, cada día estás mas rica, yo estoy deprimiendome muy seguido, pero he trabajado más también. Estoy ganando mas platita para nuestro nidito de amor, como se dice putanescamente. Ya se viene tu arito amor, no te apresures. Despacio que estoy apurado, dijo Napoleón.

miércoles, mayo 10, 2006

Tres Tristes Peleas y un hasta luego



La primera pelea fué en Luna de Miel, mientras comíamos nuestros tiraditos y me hablaste feo y me puse medio cojudo, me parecía entonces que me faltbas el respeto y mientras mas condescendiente te ponías mas me jodías. La segunda fué el sábado, cuando quisiste llevarte la botella de alcohol en tu cartera y yo quería seguir fiesteando, pero siempre al día siguiente tienes razón. La tercera fue el lunes, estando en una zona de mierda, veo un par de choros esperando a un par de incautos, te digo asolapadamente para irnos por otro lado y te encaprichas por ir por donde estaban estos hijos de Kobe Bryant, te pones a discutir delante de estos malparidos y solo quería ir por otro lado, para la próxima dejaré que nos cachen en media pista mi amor.
No sé que nos pasa, para yapa, ayer vienes a almorzar, me tratas como una mierda, te muestro un dibujo y me dices "felicitaciones, ahora vámonos" me dejas lelo, para concha quieres salir apurada y regresar a tu chamba, en el teléfono se te escuchaba tranquila y no quería yo pelear más, pero comiendo ese pollo de mierda sólo recuerdo uno de los almuerzos mas incómodos de mi vida, comparado a aquel cuando jalé unos cursos en secundaria y mi viejo nos hizo comer sopa de tomate con tallarín escabechado, una basura.
Anoche, después de razonar mucho, quise que todo acabara y desahuevarnos, dejarnos de tonterías, ser mejores, pero me dices ahora que quiere un tiempo, que otra vez estás harta de que chupe. Me dejas perplejo, idiotizado, ojalá todo fuera más fácil. Acabo de regresar de mi cita con el doctor, y tiene una noticias de mierda, me hizo esperar luego para nueva cita, y pensé en tí, en llamarte, en escuchar tu voz y aunque sea me digas te quiero gordo pero déjame dormir, y no quise llamarte, escondí mi cabeza entre las manos como un avestruz y se me caían las lágrimas como nunca en mi vida, yo que me controlaba tanto y mírame ahí, haciendo el ridículo frente a los ancianos enfermos, y sin poder llamarte. has de estar trabajando, o durmiendo, o lo que sea, al final el que más sufre soy yo y me la aguanto por que tengo huevos de oro, no me corro.
Hasta luego negrita.

lunes, mayo 08, 2006

¿Que dice mi Torcuata?


Negrita, hemos entrado en una cuarentena sexual, digno de enfermos. Todo ha de ser mi culpa, no me malinterpretes, te amo y te deseo como nunca, quisiera mordisquearte las carnes como siempre pero ésta depresión constante está destrozándome mentalmente y no tengo tiempo para ser feliz, sin embargo intento darte muchos besos y lambisqueadas para que sonrías un poquito. Me joden éstos problemas que dicen los doctores que tengo, y todos éstos exámenes de mierda, que yo creí que eran floro y ahora tengo que cambiar mi vida para no enfermarme tan joven. No digas que es Belladonna la que me robó la pinga, te pertenece amorcito, te pertenezco como si fuéra yo tu hijo negado, y tú me perteneces como mi negrita recién nacida a la que tengo que almentar con tamalitos y enseñarle inglés, también las capitales amor. A ver cuál es la de Turquía? Ésa siempre te dió problemas y ahora es la que más recuerdas, talvez en nuestra luna de miel nos vayamos allá y nos miraremos, sonreiremos y seremos felices nuevamente.
No sé si disculparme realmente por nuestra sequía sexual, tengo que bañarme más de todas maneras para estar mas dispuesto, mi negrita linda. Igualmente discúlpame.
La Sra Celia ya tiene radio y todos los días escucha música romántica, no sé si está enamorada ó será que todas las chicas escuchan esa música de radio ritmo. Le presté el despertador con radio de mi vieja para que no se aburra, antes tenía que escuchar la música de mierda que ponía yo, y ahora no suelta a su Ana Gabriel y a su Eros Ramazotti por nada. Se le ve mas contenta y yo me siento mas tranquilo al verla feliz.
Intento no tomar mucho amor, sé que sabes cosas y no me las quieres decir, pero no hace falta, estás haciendo un buen trabajo, y yo intento respetarte, ojalá no nos separemos porque no se hasta que ciudad de la mieda me iría a esconder, pero ya soy adulto y tengo que comportarme a la maldita altura. Te amo corazón de melón, mi reina de Nigeria, mi akundún, mi humita. Muchos besos negrita.
Don gordo.