A mi negra...

Días grises han llegado cora cora, no hay risas ni sonrisas, mas bien llegaron lamentos y tiempo perdido. Temo claudicar en mis ganas de dejar el vicio, tengo miedo de decepcionarte una vez más, pero qué mierda hago, parce ue no tengo ni voz ni voto en este cerebro que ahora me controla, ya no gobierno más en mi vida...
Me gusta dibujar, tuve que encontrar algo productivo en que ocuparme cuando te fuiste al exterior. Veo mis dibujos a diario, no son la gran cosa, mi autoestima me dice, cada vez que los veo que cada día son mas feos, no sé si tengo los ojos correctos para ver la realidad como es.
Hoy mi vieja y mi abuela se enfermaron, bueno desde ayer ambas están en cama todo el día, mi viejita está hasta el pincho con su columna, su cintura le duele y teme operarse por quedar en silla de ruedas permanentemente, con tristeza en la oscuridad le digo a Dios que no es justo, que ella tiene mucha vida aún por vivir, la pobre vieja carajo.
La abuela Elena estuvo vomitando y diarreando casi todo el día de hoy, mi viejo nos llevó a verla, pensábamos que se iba la pobre y recordé todo lo que habíamos vivido con la anciana, me puse sensible, muy triste, mi viejo ya ni pronunciaba palabra, creo que la muerte de la abuela será mas dolorosa para él que la muerte del abuelo Rosalino. Ojalá no se le caiga un edificio encima a mi viejo, no se lo merece el cabrón.
Yo no te veo desde el domingo cuando viniste a ver los partidos del campeonato, el Maga metió un golazo y me dijiste que te jodía que gritara como perro mal violado. Cuando San Martín nos volteó el partido me dijiste con mucha rabia y suavemente "Lo siento bebé"
Te amo azuquitar, que bien que sigas luchando en el gimnasio, cada día estás mas rica, yo estoy deprimiendome muy seguido, pero he trabajado más también. Estoy ganando mas platita para nuestro nidito de amor, como se dice putanescamente. Ya se viene tu arito amor, no te apresures. Despacio que estoy apurado, dijo Napoleón.








