
Este fin de semana largo, gracias al papa, fuí con la Negra a Ica. Queríamos paz, alejarnos de esta capital de mierda, llena de edificios de mierda y trabajo y vida rápida de mierda. Además sería una terapia para mí con esto del alcohol. En concreto, fué un lindo viaje, conocimos cosas nuevas, visitamos el barrio donde viví alguna vez, vimos la pobreza de la ciudad, vimos la Huaccachina mas linda que nunca, aunque la gente ya no se baña allí como en los viejos tiempos. Antes mientras uno se bañaba allí podías ver los renacuajos en la orilla como espermatozoides verdes nadando de un lado para otro, ahuyentados por la presencia de humanos, solíamos tratar de atraparlos cuando niños, los levantabamos con las manos y luego de enseñarlos a los amigos con ánimo de ganador, los metíamos a la laguna nuevamente. Después de un par de años que regresé con la familia, ví que nadie se bañaba ya, al preguntar el porqué, me enteré que los renacuajos habían héchose sapos y se les metían en el culo a los bañistas, además todo el mundo se orinaba y cagaba dentro de la laguna porque los baños alrededor estaban a cincuenta céntimos y la ciudad es pobre, así que a zurrarse en la laguna. Los gringos luego de emborracharse con pisco y vino local se lanzan a la laguna y luego salen con una pata con diarrea y llegan a su hotel oliendo a pichi de 1000 iqueños. No es para ahuyentar a nadie, La huaccachina es un recuerdo de putamadre para mí, Ica es mi madre, aunque no nací allí, significa para mí el sinónimo de los años maravillosos.
Recorrimos con la negra los pasajes aledaños a la laguna, recordamos el hotel Salvatierra al que vinimos nuestra primera noche juntos, y yo sobrio, y todos chupando, y yo mirando la laguna, y los gringos borrachos de pisco cantando algo del zambo Cavero, y los limeños chupando sus six packs tirados en la grama. Y yo miraba la laguna y los miraba también a ellos, y también a sus vasos vacíos y sus latas tiradas, y luego miraba a la Negra, y sonreíamos de estar juntos. La mayor parte del tiempo en silencio, nos queríamos en silencio... me gustas cuando callas... de noche...
Subimos a un Bugui a que nos pasee brutalmente por las dunas de sal y arena, y la pasamos de la conchesumadre, falto que el bugui tuviera música de Pantera de fondo y putamadre lo hubiera sido TODO!
Conocí el lado arriesgado de la negra al verla lanzarse con su tabla por el cerro de arena, menos mal que no se sacó la mierda, porque dos colochos sí que las vieron feas. Igual el tour dunero le dejó un dolor de cabeza que no pasó a mayores, pero la ví divirtiendose, o al menos yo me divertí asustándola al ver una colina muy empinada al que el bugui se acercaba "ya nos cagamos negrita, ahora si nos cagamos, esta huevada se voltea!" y ella se agarraba de las correas y gritaba como desquiciada... ...Te amo... aún...negrita...
Por las noches todo era carne... piel... tibio y rico en medio del frío de la noche, ella estaba "enfermita" pero igual hicimos lo que nos dió la gana, y experimentamos cosas nuevas... que quedarán en el ático de los recuerdos gratos de nuestra vida juntos.
La primera noche...un mensaje misio al celular de la negra, ella me dice "no sé de quién es" y luego a acurrucarnos deliciosamente...
A la noche siguiente, al llegar de Huaccachina, llamada a su celular, ella luego de hablar, me dice que era su hermano...
Esa misma noche a la 1AM, otro mensaje misio, el mismo número...
Empecé a temblar como un adicto, la cuestioné tranquilo, y me dijo que era un amigo del MSN, que lo conocía hace dos meses, pero en persona no. Que el huevón le mandaba mensajes misios de vez en cuando como diciendo "hola, estoy aquí", como un saludo. Le dije que lo llamara a ver que quería, los mensajes misios son para que te devuelvan la llamada, pero ella se negó, dijo que no era importante, y mil cosas más... no la obligué... esos años ya pasaron, "negra, me siento mal, me haría senti mejor si lo llamas y le dices que estás de viaje con tu ex y si quería algo" pero a ella le pareció que quedaría mal con él... Y yo le dije está bien, y me fui a dormir, la oí moquear... no sé porqué...
Nuestro viaje a Paracas a las 7AM no se daría... no estaba molesto, algo dentro mío había muerto...
Esa noche antes del mensaje misio de ese entrometido hijo de su putamadre, me pasé mas de una hora diciéndole a la Negra lo mucho que la amaba, no estupideces... realmente la amaba, y ahora tengo el alma que se me va... que desfallece, que se quiere quitar, que se desmaya...
Al día siguiente regresamos a Lima, esta ciudad perversa, maldita, hecha para la huevadita, para la pendejada, donde se huele la cochinada... felices después de un buen viaje, le pedí no saber mas del tipo, pero si quería que se largue con él o con otro, pero que no debió mentirme, ni debería hacerlo que me parte el alma verla de esa manera... de esa mala manera...
Creo en su amor hacia mí pero no en su total honestidad, que debería ser brutal... Pero no me gustan los hijos de perra moviendo la cola alrededor de la Negra, y si no me gusta que? ...pues... yo me jodo... pero quiero saber la verdad... no porque sea su enamorado ni novio ni esposo, sólo por consideración a este amor, a este amor que aún está vivo...que aún flamea...
Y por mí que se vaya con otro si tanto lo quiere, y a mí que me tire a la mierda que ya saldré adelante... si tanto la quiero que, si así es feliz, pues que vaya con el hijo de puta y con Dios y la querré siempre, pero con mentiras?...Jamás...
Gran viaje, grandes carapulcras con sopaseca, gran bugui y dunas maravillosas (faltó fondo musical metálico) y la huaccachina tiene el nombre de la negra... es nuestra y de nadie más... que se reviente la capa de Ozono y que se jodan todos, que ella y yo viviremos en aquel botecito en media laguna...