A todas las mujeres les gusta achuquital

Negra, son las 5 y media, y me queda poco para ir al centro, voy a ir, ahora lo sé, hace un rato lo dudaba, me queda menos de una hora para cambiar de opinión y mentirme a mi mísmo, pero no quiero hacerlo, quiero cambiar esta huevada maldita y ser feliz, mandar a la mierda a todos los que te dijeron si no cambió a la primera no cambiará, yo no cambié ni a la primera ni a la segunda, y pasamos nueve años y no cambié y voy a cerrarles la boca de una patada y me querrán, así como tu me quieres ahora y de vez en cuando me vas soltando un besito al aire para que yo vaya corriendo como un niño a capturarlo y así me motive, aún no sabemos lo que te dirán cuando vayas a elanon (o como se llame) pero desde ya, sabemos que estamos en el camino indicado, estamos en el sendero luminoso, mi pequeña.
Gracias por ser mi amiga y mi confidente, gracias por ser la única a la que amo, gracias por amarme, gracias por acordarte de mí aquel último viernes y ofrecerme tu brazo, ahora te tomé de la mano y me fuí hasta donde muchos quieren pero no pueden y nosotros quisimos, nosotros quisimos y llegamos, y la magia regresó y ahora hay adelantitos, como migajitas para Hanzel y Gretel, y yo valgo por los tres chanchitos, y no sabes ya hace cuanto que no me deprimo y recién van cuatro días que nos vemos, y te agradezco por aquellos besos míos, tus besos.
He tomado hace un par de horas y talvez vengas a llevarme de las orejas al centro y es que si me tocas con tus manitos suavecitas recordaré con una sonrisa interminable una cachetada tuya, me gusta que coqueteemos, que nos veamos, que salgamos de este pozo lleno de mierda, aún huelo a mierda pero quiero oler a tí, a preciosura, quiero oler a felicidad, por eso ahora estás en la lavandería pero no importa si vienes, no eres mi madre, quisiera que fueras mi todo, pero tu tienes una vida y tienes que vivirla, yo iré a hacer mi vida e iré al centro a escuchar a los muchachos y a contar lo mucho que te amo y a hacerlos llorar con tu lejanía, que ahora es tan cercana que nos volvimos cuatro amigos: tu, yo, tu lejanía y mi sonrisa.
Soy tan feliz que no la cagaré una vez más, estoy encaminado y nadie podrá parar esto, ni siquiera si te vas mas lejos, y es que te recuerdo a cada ratitito, y cuando te veo, discúlpame que te bese de pies a cabeza como un loco, es que te extrañé tanto que era lo único en que pensaba en todos estos meses nefastos.
Te quiero mucho negrita.
PD: Te agradezco por lo linda que eres conmigo, eres mi angelito.






