Viva La Felicidad

Algunos bebes nacen y como éste bebe de la foto, de tan solo 20 días de nacido, encuentran la feliz. Otros hombres como yo nacimos en horas raras, como horas medio muertas, entre piscos y nazcas, entre miradas oscuras y caricias tristes. Hay muchas fotos de cuando era bebe, donde ya se me nota la tristeza. Luego fuí feliz en la niñez, y en la adolescencia el cielo se me cayó como un techo en un terremoto. No pude reponerme más.
Han pasado recién tres días que no nos vemos y siento que me consumo como un cigarro sin tu mirada dulce cerca. Me pediste quedarme lejos de tu voz, lejos de tu mirada, lejos de tus manitos, lejos de tus carnitas. Tus manitos... tus manitos... ellas seguro quieren darme cachetadas en la papada y tu me pediste que me regrese a mi casa y me mantenga en mi barrio. Tus labios deben querer besarme como las ancianas besan las estatuas cristianas, pero ahora estoy castigado, me vine a la celda de los presos que se portan mal, donde van los que se violan a la vigilante. Aquí estoy, llegando a la mitad de una semana en aislamiento por haberme violado a la vigilante.
No hay mundial hasta el viernes para colmo de males. He salido a respirar aire fresco, con el pretexto de ver a mi viejo, ayer y hoy. Ésta tarde cuando nos fuímos con Jayo del consul, vimos a mi viejo irse al grifo de la esquina, y salir con una botella de ron y otra de Coca Cola. Bajé la cabeza y pensé en tí... talvez en mí, pero en tí también...
Te mando un beso por si lees ésto, y te hace sentir mejor.
Adiós negrita.








